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Ricard Martínez, 2008. Entrada a un refugio antiaéreo en la Rambla Catalunya Rambla de Catalunya, agosto de 1938. (Ramon Parera/Biblioteca de la Abadia de Montserrat).

Ricard Martínez, 2008. Calle Creu dels Molers esquina con Anníbal, 16 de marzo de 1937. Ese día Barcelona sufrió el primer bombardeo aéreo de su historia. (Pérez de Rozas-AFB)

Ricard Martínez, 2007. Explosión de una bomba en la Gran Vía, 17 de marzo de 1938. Imagen tomada desde el cruce de Diagonal con Passeig de Gràcia, de la explosión que tuvo lugar en la Gran Via de Barcelona, durante los ataques aéreos sufridos los días 16, 17 y 18 de marzo de 1938. (Fotógrafo desconocido-Comissariat de Propaganda/AFB)

Ricard Martínez, 2007. Calle Bailén, 206. Efectos del primer bombardeo de Barcelona durante la Guerra Civil Española, el 14 de Marzo de 1937 (Comissariat de Propaganda,/ANC)

Ricard Martínez, 2007. Calle Torres, 11. Efectos del primer bombardeo de Barcelona durante la Guerra Civil Española, el 14 de Marzo de 1937 (Comissariat de Propaganda,/ANC).

Ricard Martínez, 2007. La Gran Vía de Barcelona desde un edificio de la Ronda Universitat. Efectos de los bombardeos del 16, 17 y 18 de marzo de 1938 (Fons Brangulí Fotògrafs/ANC).

Ricard Martínez, 2008. Efectos de un bombardeo en la esquina de la calle Consell de Cent, con Passeig de sant Joan. (Josep Maria Sagarra i Plana/ANC)

Ricard Martínez, 2008. Camisería London, en Córcega, esquina con García Hernández, hoy Passeig de Sant Joan. Efectos del primer bombardeo de Barcelona durante la Guerra Civil Española, el 14 de Marzo de 1937 (Comissariat de Propaganda,/ANC)

Ricard Martínez, 2007. Víctimas de un bombardeo en el depósito de cadáveres del Hospital Clínico. (Fons Llúís Nicolau d’Olwer/IEC)

Ricard Martínez, 2008. Niñas del colegio Antonio Solis de Alcalá de Henares en el refugio nº 1 de Sant Felip Neri (Fons Brangulí Fotògrafs/ANC).

Es un trabajo realizado a partir del registro fotográfico de los ataques aéreos que sufrió la ciudad de Barcelona durante la Guerra Civil Española. Aquellas agresiones dejaron unos agujeros terribles, en las casas y los habitantes. El sentido último de este proyecto es mostrar como la ciudad y su población han ido rellenando estos vacíos durante todos estos años.